Ilustración de Justina Bailey
Alrededor de un 10% de la basura que producimos es plástico, y se estima que desde 1950 un billón de toneladas de plástico se han tirado como desechos, entre los que destacan empaques, botellas de agua, bolsas, y artículos desechables. El plástico se convirtió en un material predominante en nuestro mundo moderno gracias a que es fácilmente maleable y bastante durable. Este es también, sin embargo, el principal problema que tenemos hoy en día con el plástico: dura demasiado.

A diferencia del papel, la madera, o los desechos orgánicos que de manera relativamente fácil pueden ser degradados por el medio ambiente; el plástico puede durar desde cientos hasta miles de años. La gran mayoría del plástico que desechamos hoy en día acaba sembrado en grandes basureros o “rellenos sanitarios” donde, además, se tiene que controlar los lixiviados producidos—líquidos que, al filtrarse por la basura, contienen altas concentraciones de contaminantes, incluyendo restos de plástico.

Además de esto, otro problema que recientemente ha llamado la atención es el plástico que—ya sea arrastrado por los ríos, de la basura que se tira en las playas, y los desechos que se tiran también desde botes y cruceros—eventualmente se llega a concentrar en los océanos. La forma en que las corrientes marinas están dispuestas en nuestro planeta ocasionan que el plástico se concentre en ciertos “giros” o “vórtices” en medio de los oceanos. Normalmente, cuando el plástico llega a estos sitios se encuentra ya roto en pequeños trocitos y no se pueden ver a simple vista, lo que dificulta evaluar la dimensión exacta del problema. Sin embargo se estima que la mayor de estas “sopas de plástico” que se encuentra en el Pacífico, y donde la concentración de plástico en el agua es mucho mayor que el promedio, puede tener un tamaño comparable con el del estado de Texas.

Gran vórtice del Pacífico Norte donde se concentra la “gran sopa de plástico
El problema se complica ya que, como se trata de trocitos pequeños de plástico, los peces y aves marinas los ingieren sin percatarse; de modo que, efectivamente, el plástico se introduce de esta manera en una de las bases principales de la cadena alimenticia.

El barco Plastki
Diferentes grupos y asociaciones se han dado a la tarea de alertar a la gente y crear conciencia sobre esta problemática que la humanidad estamos ocasionando. Una de las iniciativas más llamativas, dirigida por la asociación Adventure Ecology, consistió en la fabricación de un barco con más de 12,500 botellas de plástico: Plastiki. Este barco—que operaba gracias a la energía provista por el viento, el sol, y sus pasajeros mismos pedaleando—dio un viaje por el Pacífico, desde California hasta Australia, buscando llamar la atención sobre el uso que estamos haciendo del plástico, los efectos adversos que está provocando en nuestro medio ambiente, y la necesidad de reducir nuestro consumo de productos envasados en plástico.

Y si ahora te estas preguntando, “¿y yo que puedo hacer sobre esto?”, afortunadamente la respuesta en este caso es ¡mucho!

Algunas de las recomendaciones que puedes poner en práctica son:

  • No compres agua en botellas de plástico, en su lugar compra una botella que puedas reutilizar y rellenar en casa. (¡Además es más barato!)
  • No aceptes ni uses bolsas de plástico en el super, compra y lleva tu propia bolsa que puedas reutilizar.
  • Procura no utilizar platos, cubiertos u otros productos de plástico desechables que se tiran después de un sólo uso.

Si estás dispuesto a comprometerte a hacer algunos de estos pequeños cambios en tu estilo de vida, puedes unirte a miles de personas que también lo están haciendo en My Plastiki o en Plastic Pollution Coalition.

Fuentes: [1], [2][3], [4].

Juan
Gracias a Ale por sugerir el tema. ;-)
2

Ver comentarios

Cargando